sábado, 4 de enero de 2025

Antecedentes de la guerra México - EE. UU. La unión de la Capitanía de Guatemala al Imperio mexicano. Entrega No. 9

Por Luis Villanueva

Provincia de Chiapas

    El 24 de febrero de 1821, Agustín de Iturbide proclamó el Plan de Iguala, y unos meses más tarde, el 24 de agosto, firmó junto con el capitán general de las provincias de Nueva España, Juan O’Donojú, los Tratados de Córdoba, consumando con ello la Independencia de México. Entre tanto, el 28 de agosto se firmaba en la sala capitular de Comitán, en la provincia de Chiapas, un acta en donde esta ciudad se declaraba independiente de la Capitanía General de Guatemala[1] y de España, misma que se proclamó con toda solemnidad el 1 de septiembre. Posteriormente, se publicó por bando el acta y se enviaron copias certificadas del documento a las principales ciudades y villas de Chiapas, buscando que proliferara el ejemplo. Así, Ciudad Real (hoy San Cristóbal de las Casas), declaró su independencia el 3 de ese mes; el 4 lo hizo San Marcos Tuxtla (hoy Tuxtla Gutiérrez); el 5 Chiapa (hoy de Corzo) y Tapachula y el Soconusco el 23 de octubre. Lo mismo hicieron otros pueblos del territorio de Guatemala, recibiendo la Regencia del Imperio mexicano las actas de los pronunciamientos correspondientes; y con fecha del 22 de octubre, la solicitud para unirse al Imperio mexicano. Por otra parte, desde el 3 de septiembre se había instalado un gobierno provisional en Chiapas, mismo que se denominó Junta o Diputación Provincial, instancia que se encargó de realizar los trámites para incorporarse a México. Por su parte, la Soberana Junta Provisional Gubernativa informó, el 12 de noviembre, que esos pueblos pedían armas o tropas para defenderse ante un eventual ataque de la Capitanía General de Guatemala, a lo que el generalísimo respondió enviando una división de 5 mil hombres al mando del conde de la Cadena. La tarde del 26 de ese mismo mes, se reunieron en el salón de la Biblioteca del Colegio Seminario en Ciudad Real, todas las corporaciones, prelados seculares y regulares, vecinos y un gentío que llenó la calle, corredores, patio, ventanas y el área de la biblioteca. Allí se leyeron en voz alta y ante el Ayuntamiento Constitucional, que estaba presidido por el Gobernador, Intendente, y Jefe Superior Político don Juan Nepomuceno Batres, el acuerdo de Independencia de Guatemala del 15 de septiembre, el Plan de Iguala y los Tratados de Córdoba. Enseguida, dio inicio una larga discusión, en donde se llegó a la conclusión que la junta de Guatemala se había alejado de varios artículos del Plan de Iguala, y que en él se aspiraba a la división y separación del Imperio del Septentrión…”. También, “Que se reflexiona no haber sido del agrado de aquella junta el que las ciudades y pueblos de esta Intendencia, rompiendo el ‘nudo gordiano’ se anticipa a proclamar la independencia…” entre  otras críticas más. Tras obtener sus conclusiones, redactaron en un primer artículo de cuatro, que la provincia de Chiapas se declaraba independiente y no reconocía otro gobierno que el del Imperio mexicano; así mismo, que se suspendía en la intendencia la circulación y cumplimiento del acta de Independencia de Guatemala; así como también, que se enviasen con el presbítero Pedro Solórzano, individuo de la diputación provincial de la provincia de Chiapas, copias del documento de independencia y testimonios auténticos de este a Iturbide, quedando a la espera de sus determinaciones; igualmente al Jefe Superior Político de Guatemala y a los ayuntamientos, para su conocimiento. La Soberana Junta Provisional Gubernativa recibió con gozo estas noticias, aceptando la regencia la libre y espontánea adhesión de la provincia de Chiapas y los otros poblados de Guatemala, incorporándolos al imperio por decreto del 16 de enero de 1822. Con respecto a la elección de sus diputados para el congreso constituyente, la junta determinó en su sesión del 12 de noviembre de 1821: “6ª-Que en las provincias de Goatemala (sic) adheridas al Imperio se tenga por base la misma que se ha tenido para las demás, esto es, que por tres partidos se elijan dos diputados”. [2] [3] [4] [5] [6]

La Capitanía General de Guatemala

    En Guatemala, el jefe político superior y capitán general de aquella, Gabino Gainza y Fernández, al conocer el pronunciamiento de Iguala y el proceder de los chiapanecos, se convenció de que sería imposible que Guatemala se mantuviera dependiente de la corona española si México se independizaba. Por otra parte, recibía la presión de la diputación provincial para que convocara a una junta y definir el futuro de la capitanía, misma que se dio en el Palacio de los Capitanes Generales de Guatemala, reuniéndose allí el arzobispo, los miembros de la Audiencia, el Cabildo, el Ayuntamiento, entre otros funcionarios, así como las personas de mayor posición e influencia política y social. Durante la sesión, Gainza iba a prestar juramento en manos del alcalde primero, en concordancia con el Plan de Iguala, pero la gente allí reunida exigió que el juramento se hiciera por la independencia absoluta de México, España y de cualquier otra nación. En medio de la algarabía de los allí reunidos, se firmó el acta de independencia el 15 de septiembre de 1821. En este documento se incluyó a Chiapas, quien protestó recordando que se había independizado de España y Guatemala.[7] También se incluyó en el acta la convocatoria para que las provincias eligieran a sus diputados, y con ello erigir un congreso centroamericano el 1 de marzo de 1822, en donde se elegiría un nuevo sistema de gobierno para Centroamérica. Gainza continuó provisionalmente al frente de la administración, convirtiéndose la diputación provincial en una “junta consultiva” para asistirlo. Sin embargo, esto comenzó a generar problemas, pues Quetzaltenango, Nicaragua y Honduras querían unirse al imperio, mientras que Guatemala, San Salvador y Costa Rica se declaraban por la independencia. En cada una de las provincias también había divisiones: en Nicaragua, la ciudad de Granada no quiso pertenecer a México, decidiendo enviar sus diputados a Guatemala, mientras que León se declaraba independiente de España, México e incluso, de Guatemala. En Honduras, los puertos de Trujillo y Omoa y los partidos de Tegucigalpa y Gracias tampoco quisieron unirse; y en Costa Rica, San José obedeció las órdenes de Guatemala y Cartago se declaró independiente de cualquier autoridad que no fuera la de la propia ciudad. Todo esto trajo un fuerte intercambio de palabras entre los jefes de las provincias y el gobierno de Guatemala. Entonces, el jefe político y capitán general de Honduras José Gregorio Tinoco de Contreras, atacó y capturó el puerto de Omoa, mientras que el presbítero salvadoreño José Matías Delgado, contrario a la anexión a México, ocupó el gobierno de la provincia de San Salvador como jefe político. En medio de todo esto, Gainza recibió el 28 de noviembre de 1821, una carta de Iturbide con fecha  del 19 de octubre, en respuesta a una primera que le envió por motivo de la proclamación de la independencia de la capitanía. En esta, el generalísimo buscó convencerlo de las ventajas que tendrían si se incorporaban al Imperio mexicano: “… ¿Qué reformas puede apetecer Guatemala en su administración interior que no consiga en el Congreso General de México, a instancias de los representantes que envíe, instruidos plenamente de las necesidades de sus comitentes y animados del deseo de remediarles? En cuanto a sus relaciones con las potencias extranjeras, es claro que no tendrían por sí la importancia que puede darles la unión a México, a cuyo nombre están vinculadas las ideas de grandeza y opulencia que generalmente se tienen de esta parte de América…pero en el actual estado de cosas, no es posible hallar un principio político que justifique las medidas de esa capital, que llevada a cabo la privaría de los auxilios de tropas y dinero con que debe contar en caso de ser invadido, formando parte del imperio, al cual se ha unido la provincia de Chiapas…” También escribió que, “Si a pesar de la evidencia y solidez que a mi juicio concurren en estas reflexiones no bastan al convencimiento de esas respetables autoridades, espero se sirva Vuestra Excelencia comunicarme a la mayor brevedad sus ulteriores determinaciones para el arreglo de las mías; en el concepto de que desnudo de toda mira individual, y poseído del más sincero respeto a la voluntad de los pueblos, jamás intentaré someterlos a la mía, que no es otra que la de su felicidad y bienestar. Con este objeto ha marchado ya, y debe en breve tocar en la frontera una división numerosa y bien disciplinada, que llevando por divisa religión, independencia y unión, cortará todas las ocasiones de emplear la violencia, y sólo reducirá su misión a proteger con las armas los proyectos saludables de los amantes de su Patria.” Ante la inminente llegada de las fuerzas imperiales, la Junta consultiva de Guatemala dispuso que se publicara la respuesta de Iturbide junto con otra de Gainza, y se distribuyeran por todos los ayuntamientos, ordenando que se leyera a cabildo abierto para que cada pueblo diese su libre voto sobre la incorporación a México o si para resolverla, habría de esperar a que se reuniera el congreso en Guatemala. Los votos, individuales de todas los jefes de familia, fueron recopilados casa por casa en largos registros por los concejales del ayuntamiento y entregados en las casas municipales acompañados de un escribano. Una vez finalizada la votación, los sufragios fueron contados en la capital el 5 de enero de 1822 por la junta consultiva, resultando aprobada la inmediata unión al Imperio mexicano de las provincias centroamericanas, siendo pocos los que propusieron se esperase a la reunión del congreso, como en el caso de San Salvador, encabezada por Delgado. [8] [9] [10]

    En noviembre, salieron para Guatemala las tropas enviadas por Iturbide. Iba al mando el brigadier Vicente Filísola y no del conde de la Cadena, como inicialmente se había dicho. El avance fue difícil debido a la distancia y por ser un territorio con poca población y recursos. Los oficiales y soldados marcharon de mala gana, desertando muchos en el camino, por lo que apenas llegaron a Guatemala 600 hombres contando los refuerzos que recibió en Chiapas. Entre tanto, Gabino Gainza, declarando rebelde a la provincia de San Salvador, hizo avanzar sobre esta a unos mil hombres al mando del coronel Manuel Arzú. Al saberlo Filísola, indicó al coronel que suspendiera cualquier movimiento hasta su llegada, pero habiendo seguido las órdenes de Gainza, ya la había atacado y ocupado. Desafortunadamente, la indisciplina de sus soldados hizo que se desperdigaran por las calles, lo que fue aprovechado por los defensores para repelerlos, perdiendo la ventaja ganada. Esto obligó a Filísola a acelerar su avance, y al llegar, la sola presencia de los soldados mexicanos fue suficiente para que se detuviera cualquier oposición, siendo reconocido el brigadier como jefe político superior y comandante de las armas. Gainza pasó entonces a México, en donde fue recibido con mucha deferencia por Iturbide.[11]

    Con estos movimientos, México adquirió un territorio rico en recursos, que le permitió también crecer su población. También aumentó su ya de por sí vasto territorio, extendiéndose desde Costa Rica al sur, hasta los territorios de California, Nuevo México y Texas por el norte; y desde las costas del Golfo de México por el oriente, hasta las playas bañadas por el Pacífico en el occidente, sumando una superficie total de casi 5 millones de kilómetros cuadrados.[1] A principios de 1822, el Primer Imperio mexicano se veía imponente y grandioso ante los ojos del mundo.

Extensión territorial del Primer Imperio mexicano (1821-1823)

Fuente: Wikipedia

[1] La capitanía estaba conformada por los territorios de Chiapas, el Soconusco, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica.

[2] Marco A. Pérez de los Reyes, “´La campana Chiapaneca´. Vida, obra y aportaciones del general Joaquín Miguel Gutiérrez”, en Carlos F. Quintana Roldán (coord..). La Independencia de México a 200 años de su inicio. Pensamiento social y jurídico, México, UNAM. Facultad de Derecho, 2010, p. 424-426

[3] Lucas Alamán, Historia de Méjico: desde los primeros movimientos que prepararon su independencia en el año de 1808 hasta la época presente. Parte segunda. Tomo V, Méjico, Imprenta de J. M. Lara, 1852, p. 344-347

[4]  Acta de Independencia de la provincia de Chiapas, 26 de septiembre de 1821.

[5] Doralicia Carmona Dávila, “1822. Decreto por el que se incorpora Chiapas al Imperio mexicano”, en Memoria Política de México, consultado 3 de enero de 2025 https://www.memoriapoliticademexico.org/Textos/2ImpDictadura/1822DICHM.html

[6] Rafael Heliodoro Valle, La anexión de Centro América a México. (Documentos y escritos de 1821-1822). Tomo II, México, Publicaciones de la Secretaría de Relaciones Exteriores, 1927, p. 11

[7] Pérez de los Reyes, op. cit., p. 426 

[8] Doralicia Carmona Dávila, “1821. Carta al señor don Gabino Gainza, Jefe Político Superior de la Provincia de Guatemala”, en Memoria Política de México, consultado 31 de diciembre de 2024 https://www.memoriapoliticademexico.org/Textos/1Independencia/1821-C-%20AI-PSPG.html

[9] Alamán, op. cit., p.474-476

[10] Gaspar Sanz y Tovar, “La Federación Centroamericana”, en revista de Política Internacional, n. 5, enero-marzo, 1951, p. 119-120

[11] Alamán, op. cit., p.477-478

[12] Exactamente 4,925,283 km²

Bibliografía

Alamán, Lucas, Historia de Méjico: desde los primeros movimientos que prepararon su independencia en el año de 1808 hasta la época presente. Parte segunda. Tomo V, Méjico, Imprenta de J. M. Lara, 1852, p. 344-347

Carmona Dávila, Doralicia, “1822. Decreto por el que se incorpora Chiapas al Imperio mexicano”, en Memoria Política de México, consultado 3 de enero de 2025 https://www.memoriapoliticademexico.org/Textos/2ImpDictadura/1822DICHM.html

_____________, Doralicia, “1821. Carta al señor don Gabino Gainza, Jefe Político Superior de la Provincia de Guatemala”, en Memoria Política de México, consultado 31 de diciembre de 2024 https://www.memoriapoliticademexico.org/Textos/1Independencia/1821-C-%20AI-PSPG.html

Pérez de los Reyes, Marco A., “´La campana Chiapaneca´. Vida, obra y aportaciones del general Joaquín Miguel Gutiérrez”, en Carlos F. Quintana Roldán (coord.), La Independencia de México a 200 años de su inicio. Pensamiento social y jurídico, México, UNAM. Facultad de Derecho, 2010, p. 424-426

Gaspar Sanz y Tovar, “La Federación Centroamericana”, en revista de Política Internacional, n. 5, enero-marzo, 1951, p. 119-120

Valle, Rafael Heliodoro, La anexión de Centro América a México. (Documentos y escritos de 1821-1822). Tomo II, México, Publicaciones de la Secretaría de Relaciones Exteriores, 1927, p. 11